Iglesia Parroquial
San Manuel y San Benito
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"Varada a orillas del Retiro"
-según expresión del P. Félix García-,
en el barrio de Recoletos,
la iglesia San Manuel y San Benito
destaca por su silueta inconfundible y elegante.
Está emplazada "por los lugares donde estuvo la
antigua plaza de toros", que había mandado construir Felipe V, en la
confluencia de las calles Alcalá, Lagasca y Columela.
Durante el último lustro del siglo XIX el solar
fue utilizado como velódromo, bajo la dirección del industrial
Ricardo Campos. |
Algunos datos históricos,
artísticos y culturales
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Pero si la elegancia del exterior sorprende
gratamente, hemos de penetrar en su recinto y sentir en su totalidad
el embrujo de este monumento singular.
Es Salcedo quien describe estos
sentimientos, con palabra autorizada: |
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"Una placidez religiosa embarga el ánimo, y
habiendo allí tantos detalles primorosos, ninguno distrae del
conjunto, ninguno aparta la mirada de la capilla mayor, en cuyo
fondo campean las figuras polícromas, en mosaico, del Salvador y los
doce Apóstoles, y sobre el altar una estatua colosal del mismo
Redentor en mármol blanco... El arquitecto ha dispuesto la
decoración acertadísimamente, tanto desde el punto de vista
artístico, como religioso; los colores del rico mosaico veneciano
armonizan con los de las vidrieras y hacen resaltar las futuras en
el ábside y en dieciséis santos agustinos en la cúpula". |
Efectivamente, en una visión de conjunto, la iglesia San
Manuel y San Benito exhibe las mejores galas para el aficionado al arte:
diafanidad, saturación de blancura y luz, suntuosidad y armonía, exquisita
decoración y gusto estético, alternancia de colores, ambiente recogido...
Para todos se ofrece la posibilidad, entendido o no, de percibir la
admiración y el contento de lo sublime en el arte.

Templo de características
neobizantinas
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Fernando Arbós
es al artista que ostenta la paternidad de esta
joya; es el representante más prestigioso del neobizantinismo
español.
El arquitecto tuvo que hacer frente a dificultades
de todo tipo: las características del solar y pretensiones del
proyecto exigían mucha imaginación y formas aparentemente extrañas;
los gustos arquitectónicos del siglo XIX habían centrado su interés
en estilos anteriores. |
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El neobizantinismo no era un estilo original y con
personalidad propia, aunque indudablemente tenía su encanto por su
majestuosidad, colorido y fineza de líneas; pero Arbós impuso sus
criterios y salió airoso del trance. Nos legó un complejo
arquitectónico original, dotado de una peculiar armonía.
"El templo se compone de una nave de extraña
planta, más o menos de cruz latina" (Rodríguez-Ponga). En el
exterior, colocada al pie de la cruz latina, resalta la torre,
airosa y blanca, de planta cuadrada, y la grandiosa cúpula,
semiesférica, recubierta de cobre rojo y rematada con la linterna.
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Si Arbós fue el artífice de la obra en el aspecto
técnico, los patrocinadores fueron
don Manuel Cavaggioli
y
doña Benita Maurici,
empresarios de ascendencia italiana, nacidos en
Barcelona y madrileños de corazón; el matrimonio se distinguió por
su sentido religioso más aún que por sus avales económicos:
cristianos fervientes, de alma magnánima y sensibles a los problemas
sociales. Al final de sus días determinaron poner todo su patrimonio
a favor de una fundación de tipo social y cultural. Los restos
mortales de estas beneméritas personas reposan en la capilla del
lado derecho del templo. |
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El documento de promesa de donación está fechado
el 1 de Diciembre de 1902, cuando ya don Manuel había muerto; su
viuda llevó a la práctica la loable decisión tomada años atrás,
formalizando la escritura el 18 de Marzo de 1904; mientras tanto,
las gestiones alcanzaban sucesivas cotas. La primera piedra se había
colocado con solemnidad y asistencia de autoridades civiles y
eclesiásticas, el día 4 de Mayo de 1903, festividad de Santa Mónica.
La Fundación Cavaggioli fue
concebida teniendo en cuenta que la depositaria sería la
Orden de San Agustín
Los elementos de ornamentación lo muestran con
claridad. |
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Desde principios de siglo doña Benita había mantenido
contacto con los Agustinos de la Provincia de Filipinas. La
oferta abarcaba tres proyectos: iglesia, residencia para la comunidad y
escuelas gratuitas para obreros. El Prior Provincial era el P. José Lobo,
quien delegó poderes en el P. Salvador Font para que gestionara la cesión
ante las personas e instituciones pertinentes.
En 1910 estaban terminadas las obras. El
primer día de 1911 el templo quedó abierto al culto. Había
sido consagrado la víspera por el P. Francisco Valdés, Obispo agustino de
Salamanca. Las clases se inauguraron con la apertura oficial del curso
académico, de 3 de Octubre.
Actividad apostólica
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Una de las cláusulas del Convenio exigía a la
comunidad agustiniana "dar en el templo el culto diario con el mayor
esplendor posible". La iglesia del Redentor -este fue
su nombre desde el inicio de su actividad- adquirió celebridad a
partir de su consagración como lugar sagrado, debido a diversos
factores.
El 27 de Agosto de 1965 el templo adquiría la
categoría canónica de Parroquia. Los libros
sacramentales parten del primer día del año siguiente. La relación
de párrocos es la siguiente: P. Leovigildo Tabernero
(Agosto-Diciembre 1965), P. Remigio Paramio (Enero 1966-Junio 1970),
P. Gonzalo Gómez-Zamalloa (Julio 1970- Septiembre 1971), P. Mariano
Martín (Octubre 1971-Junio 1979), P. Rafael del Olmo (Julio
1979-Agosto 1983), P. Rafael de la Torre (Septiembre 1983-Julio
1995) y P. Matías Pérez (desde Agosto 1995). |
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El 30 de Septiembre de 1921 tuvo lugar la
consagración episcopal del P. Bernardo Martínez, religioso agustino
preconizado para Obispo de Almería.
En los locales del complejo se han impartido
clases de adultos hasta que los avatares históricos y una nueva
visión social ha orientado los quehaceres por otros derroteros, con
fórmulas de promoción humana más ajustadas a las exigencias de
nuestro tiempo.
Desde 1954 es la sede de la revista y de la
editorial Religión y Cultura. |
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Desde su fundación del templo estuvo dotado de
Órgano, uno de los mejores de Madrid, procedente de la
firma alemana Walcker, de Stuttgart. Es grande, de tubos plateados y
tres teclados. En 1919 ejercían como organistas Moreno Ballesteros y
su hijo, F. Moreno Torroba. Después del P. F. Larrínaga estuvo de
organista el Maestro J. Guridi, durante once años y hasta su
fallecimiento en 1961. Desde entonces está al frente del Coro y del
Órgano el P. Domingo Losada.
El Coro San Manuel y San
Benito, fundado en 1911, con sus frecuentes
intervenciones polifónicas, la Semana Internacional de Órgano,
los ciclos de conciertos con motivo de Navidad y Semana Santa...
constituyen una inestimable aportación a la vida parroquial,
artística y cultural. |
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Debido al progresivo deterioro, tanto el templo
como el órgano necesitaron ser restaurados en 1975 y 1977,
respectivamente. En 1984 se acondicionaron los locales parroquiales
y dependencias de la comunidad.
Desde Febrero de 1994 hasta Septiembre de 1997 se
ha restaurado todo el exterior el templo, muy deteriorado por la
contaminación, la vibración y los efectos climatológicos. El
presupuesto inicial era de 73.000.000 ptas, a los que hay que sumar
los gastos de arquitecto y aparejador (2.863.236) y licencias de
obra (2.429.699), con lo cual los costes ascendieron a 78.292.935
ptas. Quedan por pagar 7.885.151 ptas. El Ayuntamiento de Madrid
subvencionó la obra con 22.000.000. El resto se debe a donaciones,
colectas especiales pro-templo, tómbolas y rastrillos organizados
por el Consejo Pastoral Parroquial y la Fraternidad Seglar
Agustiniana. La generosidad de los parroquianos y de otras
personas afines a la Parroquia es digna de mención. La "Provincia de
España" de la Orden de San Agustín ha realizado el pago por
adelantado, junto con otras aportaciones económicas. En la
actualidad se encuentra en un estado óptimo en lo que a exteriores
se refiere. Falta por restaurar el atrio. El interior está también
necesitado de limpieza y algunos retoques. Es una tarea que habrá
que iniciar en fechas próximas. |
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Texto:
J. Serafín de la Hoz / José
Demetrio Jiménez
Fotografías originales:
Guillermo Díez Boullosa
Escaneadas por
Juan Eduardo Alvear Fuentes
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